Esta playa se desarrolla en el litoral occidental de Jandía. Una cadena montañosa, formando un talud curvo y suave, acompaña a este arenal colosal en tramos, en otros estancos acantilados, pero siempre en el borde los arenales.
Enclavada al este de Morro del Jable. Unos acantilados de mediana altura, con un borde redondeado y quebrado, definen la línea de esta playa. Una veta rojiza, entre el magma volcánico, sirve para nombrarla.
Esta playa señala el comienzo de la meridional Península de Jandía, en un área de costa baja y dunas. Un inaudito bosquecillo de pinos ha arraigado en sus proximidades.