Pasada la playa de las Burras, esta larga cinta de arena dorada, salpicada de hamacas y matorral, adorna y embellece la costa urbanizada. Encara al levante, un paraje grandioso y hermosísimo, sin parangón en España: el Parque de Dunas de Maspalomas.
Esta playa, ancha y de arenas finas, es otra de las que se suceden en este tramo de costa, jalonado de urbanizaciones y vergeles de palmeras, buganvillas o jacarandas.