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El Colegio Mayor de San Ildefonso de Alcalá de Henares se construyó por iniciativa del Cardenal Cisneros en 1499. Fue germen de la Universidad más antigua de España, y primera ciudad universitaria del mundo.
Hoy es la sede del Rectorado de la Universidad, y está declarado Patrimonio de la Humanidad junto con el Recinto Histórico de Alcalá de Henares (1998).
Es el edificio más emblemático de Alcalá, ya que es una de las construcciones más destacadas del Renacimiento español. Su construcción siguió el diseño de Pedro Gumiel.
Su fachada (1537 – 1553) es la obra más sobresaliente de Rodrigo Gil de Hontañón. Se estructura en tres módulos de desigual altura, rematándose con una galería de ventanas en arco de medio punto y coronándose con crestería abalaustrada y pináculos. Destaca la portada-retablo monumental en el centro, con arco de medio punto enmarcado por columnas pareadas. El segundo cuerpo de la portada es el que alberga los escudos del Cardenal Cisneros a ambos lados. Mientras que en el tercero se encuentra el escudo imperial del águila bicéfala con las figuras de Minerva a cada lado. Éste es rematado con un frontón que alberga al Padre Eterno, y festoneado con figuras humanas y guirnaldas de frutas.
En el interior hay un gran patio central de Escuelas, llamado de Santo Tomás de Villanueva (siglo XVII). Se inició el proyecto por Juan Gómez de Mora y se terminó por José Sopeña. Su nombre se debe a uno de los edificios más adelantados de la Universidad y al primer santo que salió de ella. Presenta tres galerías con arcos. La primera y segunda arquería son de medio punto, mientras que la superior es de arcos rebajados. Todos se enmarcan con ornamentales columnas clásicas.
Otros espacios destacados son el Paraninfo con su hermosa techumbre de estilo Cisneros (lugar donde se entregan cada año los Premios Cervantes), el Patio de los Filósofos, y el Patio Trilingüe (levantado por Pedro de la Cotera en la segunda mitad del siglo XVI y que perteneció al Colegio de San Jerónimo). El nombre de este último se debe a haber acogido a estudiantes de griego, latín y hebreo.
Mención especial merece también la Capilla de San Ildefonso, que era la iglesia del Colegio. Su construcción finalizó en 1510 y es el lugar de enterramiento de Francisco Vallés de Covarrubias y Elio Antonio de Nebrija. El monumento funerario del Cardenal Cisneros (quien finalmente fue enterrado en la Catedral Magistral) es obra de Domenico Fancelli y Bartolomé Ordóñez (autores de los cenotafios de los Reyes Católicos y de don Felipe y Doña Juana de Castilla en la Capilla Real de Granada, sucesivamente).
Con la Desamortización de Mendizábal, la Universidad de Alcalá se trasladó a la Universidad Central de Madrid (1836), quedando el edificio abandonado. Más adelante, pasó sucesivamente a manos de varios propietarios. Pero en 1851 se constituyó la Sociedad de condueños de los edificios que fueron Universidad para conservar el patrimonio artístico. Con ello se consiguió que éste recuperara su función pública y educativa, siendo sede instituciones como el Instituto Complutense de Enseñanzas Medias, el Centro de Formación y Perfeccionamiento de Funcionarios y el Instituto Nacional de Administración Pública.
Fecha de construcción: 1499.
Autor: Rodrigo Gil de Hontañón, Pedro Gumiel
Estilo: Estilo Cisneros, Plateresco
Categoría: Civil
Tipo: Universidad
Dirección y teléfono
Horarios
Precios
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La Catedral de los Santos Justo y Pastor de Alcalá de Henares, junto con la iglesia de San Pedro de Lovaina (Bélgica) es el único templo que recibe el título de Iglesia Magistral, por lo que todos sus canónigos debieron ser doctores en teología.
Se construyó en 1514 en estilo gótico isabelino y está declarada Monumento nacional (1904).
Según la leyenda, durante la gran persecución de cristianos por Diocleciano (284-305 d.C.), se pordujo el martirio de los Santos Justo y Pastor. Ambos tenían sólo nueve años cuando fueron ejecutados (304 d.C.) en las afueras del Complutum por no querer rechazar el cristianismo. En el mismo lugar donde se ejcutaron, se levantó una capilla para sus restos (414 d.C.), siendo convertida en catedral en época visigoda.
Tras varias vicisitudes históricas de la Edad Media castellana (destrucción musulmana en 1054, reconstrucción tras reconquista cristiana en 1122), el arzobispo Carrillo (1446-1482) reconstruyó la iglesia y la elevó a la categoría de colegiata. Ya en época del Cardenal Cisneros (1495-1517) recibió el título de “Magistral” y se construyó el actual edificio.
Durante la Guerra Civil Española, se incendió la iglesia y se perdieron sus tesoros. Del antiguo coro se salvaron algunas sillas y rejas. Fue en 1991 cuando se restauró la diócesis de Alcalá y se la elevó a catedral-magistral.
El edificio presenta en su exterior una imagen sencilla y austera. Destaca la torre renacentista acabada en chapitel de pizarra al más puro estilo herreriano, obra de Rodrigo Gil de Hontañón y Rodrigo Argüello. Sus paredes están cubiertas con esgrafiados segovianos. La portada de la fachada oeste pertenece al gótico florido, representándose a San Ildefonso en el medallón central.
Su estructura responde una planta de cruz latina a tres naves cubiertas por bóvedas de crucería sobre pilares fasciculados.
La nave central carece de retablo mayor, el cual era de estilo gótico con tablas pintadas sobre la Pasión de Cristo. Está presidida por La Virgen de Cisneros. Sí se conserva en el presbiterio una mesa que le regaló el Papa Sixto V a Felipe II. Su ábside tiene robustos contrafuertes y una girola que alterna tramos rectangulares con triangulares sobre pilastras góticas con cardinas. Es en la misma girola donde se encuentra la cripta de los santos martirizados.
No se conserva prácticamente nada de la primitiva nave del Evangelio. Pero la nave de la Epístola sí alberga las capillas más destacadas que se salvaron tras la contienda española y la parroquia de San Pedro (1622). Dicha parroquia tiene una portada realizada en granito al estilo herreriano, mientras que su interior es barroco y con cúpula de media naranja. La capilla de la Virgen del Val alberga dicha imagen, patrona de Alcalá. El cuerpo incorrupto de San Diego de Alcalá se conserva en su capilla homónima, que se expone a los fieles el día de su festividad (13 de noviembre).
El claustro (siglo XVII) es de arquerías sencillas, de estilo herreriano con pilastras adosadas entre cada arco. En sus crujías se encuentra el Centro de Interpretación.
El Museo Diocesano se inauguró en 1997. Destacan en él la monografía de los Santos Niños Justo y Pastor y el sepulcro del arzobispo Carrillo.