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El Palacio de los marqueses de Peñaflor y Cortes de Graena, también conocido como el Palacio de los Balcones Largos, es uno de los mejores ejemplos de la arquitectura barroca ecijana.
Se trata de una casa-palacio barroca reformada sobre un anterior edifico renacentista. Para esta reforma, se agregaron al edificio primitivo varias viviendas colindantes, dando como resultado en 1775 el palacio actual.
Lo más sorprendente que vemos cuando nos encontramos con su fachada curva, de más de sesenta metros de largo, son sus pinturas murales. Estas son obra de Antonio Fernández que las realizó al fresco entre 1764 y 1765; representando trampantojos de elementos arquitectónicos, figuras, falsos ventanales que dan más monumentalidad y colorido al palacio. Por supuesto, también es singular el balcón corrido a lo largo de toda esta fachada, realizado por Pedro Calderón en 1762.
Una bellísima portada barroca da acceso al edificio (1726 – 1727). Fue elaborada en piedra con columnas dóricas que enmarcan el vano de entrada y salomónicas en el balcón superior, rematada por la heráldica de las armas los linajes que construyeron este edificio: Barradas, Henestrosa, Bazán y Fernández de Córdoba. En ángulo y sobre la portada se encuentra un imponente mirador donde contemplar vistas increíbles de la ciudad de Écija.
Tras la portada de acceso se da paso al apeadero y al patio de las caballerizas. Precisamente, sobresale la portada de acceso a dichas caballerizas, realizada por Juan Antonio Blanco en 1762. Las caballerizas se dividen en su interior en tres naves cubiertas por bóveda de arista sostenidas por fuertes columnas. También resalta una gran escalera que arranca desde el apeadero, por las proporciones de su caja y decoración. En los muros de ésta se encuentra el retablo de la Virgen del Rosario profusamente ornamentado de yeserías y pinturas, de la mano de Fray Antonio de Molino (1767). No menos importante es la cúpula de media naranja que cubre la escalera.
En la planta baja del palacio hay varios patios, pero destaca el principal. A el asoman los dos pisos superpuestos mediante galería de arcos de medio punto. estas galerías blancas contrastan con la bella fuente de piedra situada en el centro del patio. Alrededor del patio hay salones cubiertos por interesantes artesonados de madera.
Después de varios años en ruinas y cerrado el Palacio de Peñaflor, puede visitarse gracias a una rehabilitación; aunque de momento de forma parcial hasta que pueda ser accesible al completo.
Fecha de construcción: Siglo XVIII.
Estilo: Barroco andaluz
Categoría: Civil
Tipo: Casa-palacio
Los juegos de escape son una manera muy animada de conocer edificios con encanto, como el Palacio de Peñaflor de Écija.
Descubre qué ha pasado con una base de datos "perdida", que almacenaba los estudios de la decoración de este palacio barroco (S.XVIII).
Apúntate tú y tus amigos a esta divertida aventura.
Uno de los monumentos que no puedes perderte en tu visita a Écija es el bonito Palacio de Benamejí. Un palacete del siglo XVIII que además acoge el Museo Histórico municipal con increíbles piezas arqueológicas, como es la escultura romana de la "Amazona Herida".
Visítalo con la ayuda de una audioguía y deléitate a tu ritmo con el pasado de Écija.
Descubre la historia de Écija, su pasado romano y su belleza particular barroca con esta visita guiada. Su panorámica ya anuncia la importancia de sus monumentos con esas esbeltas y espectaculares torres.
Visitarás el Palacio de Benamejí - Museo Histórico Municipal con una gran colección de mosaicos romanos y piezas tan destacadas como la "Amazona Herida". También el Palacio de Peñaflor donde contemplarás las mejores vistas, el Arca Real de Agua y el Estanque Romano que aún se conserva.
El tour incluye las entradas y un guía local a un precio inmejorable.
Para conocer la historia de Écija, visita con la compañía de un guía el yacimiento arqueológico Plaza de Armas.
En este enclave descubrirás restos el pasado de esta ciudad: desde su época tartésica hasta la andalusí, pasando por la época gloriosa romana. De ésta última se conserva el impresionante "Mosaico de los Amores de Zeus".
Un plan perfecto para amantes de la arqueología en "La Ciudad del Sol".
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Apúntate tú y tus amigos a esta divertida aventura.

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El yacimiento arqueológico Plaza de Armas (o Alcázar de Écija) se sitúa en una de las partes más altas de la ciudad. Su superficie es de 5.480 metros cuadrados. Representa la historia ecijana, ya que se pueden observar diferentes niveles según sus sucesivas ocupaciones desde sus orígenes hasta hoy.
Los restos más antiguos que se documentan datan del Bronce Final, cuyos fondos tendrían cabañas ovales y circulares, además de alguna estructura rectangular.
Posteriormente, llegó la ocupación de los turdetanos, cuyo urbanismo en aquella época era de calles pavimentadas. No será hasta la época romana cuando Écija volvió a ser ocupada. En este período se arrasaron las estructuras ibéricas, reutilizándose los materiales para la nueva ciudad. Se documentaron en la plaza de armas varias estructuras domésticas, con mosaicos romanos de gran valor.
En el siglo XI, los almorávides arrasaron lo construido para levantar el alcázar de Istiya. Dos siglos más tarde, el alcázar pasó a dominio cristiano tras la conquista de la ciudad en 1240, reestructurándose la plaza. En los siglos XVI y XVII se abandonó. Se convirtió en un picadero de caballos en el siglo XVIII, conociéndose coloquialmente entre los ecijanos como barrio del Picadero.
El Ayuntamiento local acometió en 1999 las labores de recuperación con varias excavaciones, que continúan en la actualidad.
Destaca en su interior un edificio turdetano que se usaba para el culto. Alberga varias estancias romanas con rica decoración de mosaicos, pintura mural y pavimentos marmóreos. Sobresale el mosaico de Los Amores de Zeus, que mide 40 metros cuadrados y se encuentra en un estado conservación excelente. Su hallazgo fue catalogado como uno de los diez mayores descubrimientos de 2015 por National Geographic También se conservan los restos de muralla del alcázar musulmán, desde los que se puede contemplar toda Écija.

El Palacio de los Marqueses de Benamejí es un magnífico ejemplo del barroco dieciochesco propio de Écija y la baja Andalucía.
Fue propiedad del marquesado de Benamejí y posteriormente de los condes de Valverde. Su construcción data del primer tercio del siglo XVIII y su planta es irregular. Destaca en su exterior la espectacular portada barroca y las torres a ambos lados de la fachada. En su interior sobresale su frente principal, con un arco rebajado que da acceso a una monumental escalera imperial. Sin olvidar su patio central y sus arquerías de medio punto también muy decorativas.
Durante la ocupación francesa en los inicios del siglo XIX, el palacio se convirtió en un cuartel. En 1906, el Ayuntamiento de Écija lo adquirió para cederlo a la Remonta Militar durante la mayor parte del siglo XX. Fue declarado Bien de Interés Cultural y Monumento Nacional en 1994 y tres años más tarde se convirtió en la sede del Museo Histórico Municipal de Écija.
La exposición permanente de este museo muestra la cronología del Patrimonio ecijano. Está completada con un estudio de las organizaciones sociales de las diferentes culturas que se asentaron en el municipio.
Su sección inicial es la de arqueología: Prehistoria, Ibérico, Imperio Romano y Medieval. También alberga una sala de mosaicos romanos, y otra sección dedicada al caballo y al arte ecuestre.
Una de las piezas destacadas de este museo es la escultura de la Amazona Herida. Fue hallada en 2002 en el interior de un estanque romano durante unas excavaciones en Plaza de España. Es una copia romana del primer tercio del siglo II. d.C. Está realizada en mármol griego en un solo bloque. Su excepcionalidad radica en conservarse prácticamente íntegra y con restos visibles del color con el que se terminó. Artísticamente responde al prototipo clasicista griego de amazona sciarra del siglo V a.C.
Aunque se conservan otros tres ejemplos (en el Museo Metropolitano de Nueva York, Museos de Berlín y Gliptoteca Ny Garlsberg de Copenhague), la de Écija es la única que se encontró fuera de roma y con las características anteriormente comentadas.

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